sábado, 9 de diciembre de 2017

DISTORSIONES COGNITIVAS: ¿MALA SUERTE O ACTITUDES NEGATIVAS?

¿MALA SUERTE O ACTITUDES NEGATIVAS?
ALBA LUCIA CASTRO, PSICÓLOGA, NOVIEMBRE 24 DE 2017

Hay gente que cree en la suerte, es decir que existen encadenamientos de sucesos fortuitos o casuales. Algunas creen que son de buena suerte y que todo les sale bien, empero, otras creen que son de mala suerte y efectivamente con frecuencia les suceden cosas que no son favorables.

Sin embargo, habrá que reflexionar sobre el poder del pensamiento y de las palabras, porque se convierten en impulsos energéticos que van al cosmos y atraen como un imán lo que corresponde a su contenido, por un lado y por otro, pues la atención de la persona se fija en aquello que cree, dice y piensa.

Una persona puede tener creencias negativas que son distorsiones cognitivas con las cuales interpreta los sucesos como negativos, reafirmando su mala suerte cada vez que sucede y nuevamente atrayendo más sucesos negativos. Algunas de estas son:

Filtro negativo: Rara vez ve lo positivo de los hechos, las personas o las cosas, automáticamente encuentra defectos y problemas. Ej.: “qué gano con que me dé un regalo, detrás de la bondad esconde alguna maldad”. “después de la risa, viene el llanto”.
Predicción del futuro: predice que va a ocurrir algo peor, que las cosas empeorarán o presiente un peligro de fracaso, accidente, perdida o muerte de alguien, en el futuro próximo o lejano.     Ej.: “me va a ir mal, no me van a dar el trabajo”
Pensamiento catastrófico: piensa que lo que ha ocurrido es demasiado terrible e insoportable, sobredimensiona los sucesos. Ej: “Si me equivoco estoy muerta” “No puedo soportar esta pena, es lo peor que me ha ocurrido”
Sobregeneralización: por una o dos veces que suceda algo negativo a Ud. o a otra persona, da por sentado que siempre le sucede y le seguirá sucediendo.   Ej: Yo sabía que no me iban a dar permiso, nunca me lo darán, siempre es así.   
Personalización: se culpa de manera exagerada por eventos en los cuales otros también tienen gran parte de la responsabilidad. O se toma a pecho lo que dicen en general.   “Lo está diciendo por mí, es mi culpa”. Cree que los otros hacen cosas con intención de ofenderlo o hacerle daño. “Ellos están hablando de mí, pues cuando me acerqué se quedaron callados”
Tendencia a la lamentación. se lamenta de lo que pudo haber sido y no fue, de lo que dejó de hacer, de los errores cometidos, de lo que tuvo y se acabó.   Ej. Si yo no hubiera dicho… 
Todo es insolucionable: se queja de sus problemas, pero ningún consejo ni alternativa le sirve. Posiblemente también tenga la falacia de la razón, pues solo ella tiene la razón y es inflexible, terca; si no gana empata, pero no pierde.
¡No, no es mala suerte! sino una persona tóxica y fastidiosa, quienes la rodean le huyen, obviamente ella no logra ver ni disfrutar lo bueno, ser empática, agradecida ni adorable. ¡Simplemente sus relaciones consigo misma, con otros y el universo son poco funcionales!

SUICIDIO: FACTORES DETONANTES

PARA PREVENIR EL SUICIDIO CONOZCA LOS DETONANTES
Alba Lucia Castro Soto, psicóloga, dic 1 de 2017.

Es alarmante el progresivo aumento de suicidios en algunas comunidades del mundo, cada suicidio refuerza la motivación para que otros lo hagan y  puede tornarse epidémica, por eso es urgente que las juntas de acción comunal, instituciones gubernamentales, educativas, religiosas y las empresas empiecen a realizar acciones para minimizar factores de riesgo de suicidio. 

Incontables médicos, psicólogos y psiquiatras han hecho estudios sobre depresión y suicidio, como Aron  T Beck, Robert Plutchick, William W Zung  o José Jaime Castaño Castrillón y otros 5 investigadores de la Universidad de Manizales, Colombia, en 2015. Retomando algunos de esos estudios podemos decir, en síntesis, que los factores que más inciden en el suicidio son:
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  • Autoconcepto negativo, culpa, resentimientos y baja autoestima; pesimismo, pensamiento catastrófico, incapacidad  para aceptar la realidad, analizar y resolver problemas; dificultades para comunicarse asertivamente, reclamar sus derechos y para debatir; fragilidad emocional, inflexibilidad, intolerancia a la presión y frustración; sumisión y dependencia severa.  
  • Ideas irracionales, autodesprecio; incapacidad para reconocer límites, derechos y deberes, introspectar o ponerse en el lugar de otros. Demasiada sensibilidad y bajo control de impulsos y emociones.
  • Condiciones de salud mental desfavorable, trastornos mentales como bipolaridad, esquizofrenia, depresión, trastornos de personalidad; enfermedades médicas que causen sufrimiento o medicamentos que produzcan depresión y ansiedad; consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.
  • Acoso/bullyng, escolar, social o laboral. No saber elegir amigos y estar rodeado de gente y ambientes tóxicos. Escuchar música como heavy metal, guasca u otra con temas violentos que invitan a la destrucción, a la vida irrespetuosa, violenta, irresponsable, al sufrimiento y al suicidio.
  • Altos niveles de estrés por sobrecarga laboral, familiar o económica; separación, despecho, pérdida de empleo o de un ser querido; por situaciones injustas graves, quiebra económica o por imposibilidad de solucionar problemas que afectan la estabilidad o manutención personal y familiar, enterarse de que tiene una enfermedad incurable como VIH o cáncer.
  • Perder o no tener un sistema de creencias, principios y valores éticos que guíen sus pensamientos y decisiones, con los que pueda darle sentido a la vida y enfocar su existencia a un proyecto de vida sólido y originado en la autoconvicción.
  • Tener una familia disfuncional, violenta, sin comunicación, apoyo, compañía ni amor

Para prevenir el suicidio conviene: capacitación en temas de desarrollo humano, familiar y social, tales como autoestima, autonomía, salud, ética y familia; el buen uso del tiempo libre en actividades recreativas, culturales, deportivas y para desarrollar talentos en algún oficio, arte o hobby.
 ¿Cómo ayuda Ud. a fortalecer a sus familiares para prevenir el suicidio?

ESTADOS DE ANIMO: DEPRESIVO Y MANIACO

RECONOZCA LAS MASCARAS DE LA DEPRESIÓN
Alba Lucia Castro Soto, psicóloga diciembre 9 de 2017

El estado de ánimo es una emoción sostenida que le da color a la manera en que se percibe lo que sucede cotidianamente alrededor. Los trastornos del estado de ánimo son variados y se revelan en indicios físicos como la expresión facial, postura, contacto visual, la tendencia a al llanto entre otras manifestaciones.

La depresión es vivida de manera diferente por cada persona que la sufre y por tanto las manifestaciones abiertas al público son particulares, posiblemente algún familiar o amigo puede estar sufriendo de depresión y nadie lo ha detectado.

En general las alteraciones del estado de ánimo pueden ser en los que se siente feliz o triste en un grado anormal y por mucho más tiempo del que sería comprensible, pues alguien puede sentirse extremadamente feliz o triste a causa de un suceso por unos días o pocas semanas, pero luego del impacto, su estado de ánimo vuelve a la normalidad.

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La depresión mayor, es aquella en que la persona se siente mal, abatida, pierde la capacidad de sentir deseo y placer haciendo cosas que antes le gustaban, pierden el apetito y peso, tienen dificultades para dormir profunda y plácidamente, se sienten fatigados y sin energía, se pueden volver lentos para concentrarse, pensar, reaccionar, hablar o hacer las cosas.

Tienen sentimientos de culpa, baja autoestima, Pueden encerrarse en sí mismos, estar muy quietos y hablar lo meramente indispensable, pero otros se sienten agitados, ansiosos y son incapaces de estarse quietos. El punto más grave es cuando aparecen sentimientos de impotencia, de falta de control de sí mismo, deseos de muerte y las ideas suicidas. Algunos pocos tienen ideas delirantes, paranoias, alucinaciones y se suicidan.

El estado de ánimo maniaco, es aumento de energía y nivel de actividad, falta de control de impulsos, euforia, irritabilidad; sentirse poderoso y sobrevalorar la autoestima, sentirse descansados y con poco sueño, pero también pierde la noción de la realidad, la asertividad y ecuanimidad al hacer juicios y tomar decisiones alocadas que generan conflictos. Hablan de cualquier tema y con cualquiera, rápido, a alto volumen y sin parar.

Algunas personas, intercalan estados depresivo y maniaco. Otras, pueden padecer depresión de leve a moderada durante muchos años, incluso convertirse en su personalidad, sufren en silencio y procuran adaptarse a vivir lo mejor que pueden siendo infelices.

También a algunas la menstruación les causa depresión y otras sienten tensión o discapacidad para afrontar situaciones en el hogar, escuela/trabajo o en cualquier grupo social, frente a lo cual sufren trastornos de estado de ánimo temporales, entreverados, caracterizados por berrinches intensos o agresiones a objetos o personas y síntomas depresivos o maniacos.

Lo importante estar atentos a los cambios de estado de ánimo y síntomas, tanto de sí mismo como de sus familiares, para buscar ayuda, pues vivir con una persona inestable emocionalmente es problemático y a veces infernal. 

viernes, 13 de octubre de 2017

ESTRES: ¿SERENIDAD PARA EVITAR EL ESTRÉS?

ALBA LUCIA CASTRO, psicóloga, oct 13 2017


La serenidad es la cualidad de ser apacible, sosegado, sin turbación física o moral, es indispensable para afrontar cualquier situación de manera responsable y funcional, implica la capacidad de mantener la calma, ecuanimidad y templanza para manejar y controlar instintos, emociones y pasiones, requisito para ser padre, madre, jefe o líder.

La serenidad implica tener capacidad de apertura para indagar el todo y los pormenores del asunto, saber escuchar y observar atentamente respetando las ideas, acciones y criterios de los implicados en la situación, interesándose por conocer las razones y los objetivos que persiguen.

Una persona serena es analítica y flexible, se interesa por conocer las normas, leyes y la forma que tienen otros de hacer las cosas; clarifica metas, acuerda normas, procedimientos esenciales y límites de autonomía para delegar y hacer que todos participen.

Cuando las cosas no funcionan, interroga respetuosamente para asegurarse de que el otro está encaminado hacia los resultados o para hacerle caer en cuenta lo que debe modificar.

Una persona serena, tiene seguridad en sí misma, autoestima equilibrada y la convicción de que tener autoridad o liderar un grupo no es para ejercer poder y controlar a otros, sino enseñar, dar ejemplo, orientar, apoyar, estimular y dirigir a un grupo de personas de múltiples formas de ser, pensar y sentir, para lograr metas y objetivos para el bien individual y común.

Una persona serena, sabe lo que vale, sus falencias y dificultades, no se siente ni más ni menos que los demás, es respetuoso, humilde y sencillo, jamás grita, humilla, amenaza ni tiene actitudes despectivas, se fundamenta en las normas, acuerdos, metas y objetivos para dialogar acerca de los errores que se cometen.  

Una persona serena se interesa por conocer a quienes lo rodean para reconocer su forma particular de ser, porque sabe que cada persona es única, irrepetible y que tiene su propio estilo y ritmo para pensar, sentir y hacer las cosas, que hay diferencias de edad, sexo, cultura, pero que todos al fin de cuentas son humanos.

El líder conserva su serenidad porque está convencido de que las personas de por sí actúan con buena intención y no toma como afrenta personal los errores que ellos cometen.

Una persona serena es prudente, justa y objetiva, porque controla emociones y logra coherencia entre sus valores éticos y morales, lo que siente, piensa y desea, con lo que dice y hace: Sabe cuándo hablar o callar, actuar o dejar de actuar, cambiar decisiones y lo hace de la manera adecuada y en el momento oportuno en pos del bienestar del grupo y la consecución de las metas propuestas.


Y, por último, la serenidad implica una gran capacidad de comprensión de las falencias humanas, disminuye los resentimientos y remordimientos, da fortaleza frente a las presiones. Si además la combina con buen sentido del humor, se convierte en un elemento natural contra el estrés y te hace una persona respetable y adorable. vale la pena lograrlo, ¿cierto?

PADRES SOLTEROS,¿QUIEREN HIJOS FELICES?

ALBA LUCIA CASTRO, psicóloga junio 24 de 2017

Ser padre requiere inteligencia emocional, especialmente cuando es padre soltero, porque para poder ¡comprender las necesidades, pensamientos y deseos de un hijo tiene que desarrollar ese sexto sentido que tienen las mujeres y que se despierta con la maternidad.
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Lo primero, es desarrollar empatía, es decir, ser capaz de ponerse en el lugar del niño. Para eso necesita saber un poco de psicología del desarrollo, con el fin de que pueda saber qué esperar del hijo en la forma de pensar, sentir, hacer y relacionarse con otros, estimular y orientar su desarrollo, pero esto implica dedicar tiempo para aprender.

Los bebés nacen con el 70% de la masa cerebral desarrollada y solo se termina su desarrollo hacia los 25 años. El cerebro es “la torre de mando y control”, en este se dan todos los procesos de percepción, pensamientos, emociones y acciones por eso es importante conocer cómo funciona el hijo según la edad

Al principio el infante aprende por imágenes, graba en su mente una base de datos de todo lo que vive, sus sentidos se desarrollan y captan la realidad, el problema es que no tiene capacidad de discernimiento, pero sí una memoria increíble aunque sin capacidad de procesar y discernir, simplemente memoriza al igual que lo hace un loro.

El desarrollo cognitivo para analizar y tomar decisiones es lento: en la niñez el pensamiento es concreto y simple; en la adolescencia empieza la asociación de ideas y deducciones de mediana complejidad; en la juventud y la madurez progresivamente desarrolla la capacidad de pensar en cosas abstractas, como asuntos éticos y prever lo que puede suceder fuera de su contexto presente y real.  

Un niño NO puede actuar tan conscientemente como un adulto porque le falta experiencias, enseñanzas y aprendizajes a granel. Los niños, adolescentes y jóvenes, necesitan mucho amor, ser escuchados, comprendidos, tener con quien dialogar sobre sus inquietudes y temores sin ser juzgados ni criticados. Necesitan quien confíe en ellos y en quien confiar.

Necesitan una ruta de vida, un ejemplo digno de seguir para poder armar una base mental de normas, criterios y valores que le sirvan de guía para madurar y adquirir habilidades para afrontar la vida autónomamente, sintiéndose seguro, adecuado y fuerte frente a los retos que le esperan.

Los menores necesitan una unidad de autoridad estable, serena, ecuánime y objetiva de papá y mamá (aún estando separados) y que los abuelos y cuidadores acojan esta autoridad.

Es un error grave querer ser “amigo” de los hijos, porque pierde la autoridad, se dificulta hacer cumplir normas y poner límites. Una cosa atenderlos y amarlos, y otra diferente es que los padres hagan lo que el menor de edad decida, pues se convierten en tiranos y pueden desarrollar trastornos de personalidad u otros, que no le permiten adaptarse a la sociedad y son desgraciadamente infelices.

¡Animo! Tus hijos son lo más importante, haz todo lo posible para educarlos de modo que sean felices siempre!

PERFECCIONISMO: ¿PARA QUE SIRVE SER PERFECCIONISTA?

ALBA LUCIA CASTRO, psicóloga, junio 25 de 2017

En 1980, David D Burns, psiquiatra de la Universidad de Pensilvania, definió a los perfeccionistas como personas "cuyos estándares están fuera del alcance o de la razón, que se enfocan compulsiva e incansablemente hacia metas imposibles, y que miden su propio valor enteramente en términos de productividad y cumplimiento de objetivos".

Es aprehendido en la niñez por una religión, por exigencia y estimulo de los cuidadores, profesores o padres, quienes recompensan la perfección con aprobación y elogio y sancionan la mediocridad o el error con castigo vergonzoso o doloroso psicológicamente.

El perfeccionismo es una idea irracional absurda porque nada ni nadie es sabio ni perfecto, todo en este mundo es relativo, porque lo que es “perfecto” para alguno, puede ser inservible para otro, pues cada situación es única e irrepetible.

Si bien es cierto que se debe tener una planeación, también debe considerarse que pueden presentarse obstáculos y que los resultados sean diferentes a lo esperado. Dado el caso, el perfeccionista se frustra, una persona con mayor capacidad adaptativa y realista es capaz de analizar la funcionalidad de los resultados y resuelve el asunto objetiva y asertivamente.  

Los perfeccionistas no piden ni aceptan ayuda para no perder méritos, pero se demoran en terminar una tarea, pues se eternizan en detalles nada importantes por miedo equivocarse y a la desaprobación. Generalmente la jornada de trabajo no les alcanza, entonces trabajan tiempo extra sacrificando la atención a si mismo y a la familia.

El perfeccionista es inflexible, dominante, testarudo; cree que es superior a los otros, busca aprobación, reconocimiento, ascensos y estatus. Es despectivo, autoritario, controlador, no delega, no confía en las capacidades de otros y goza o se siente bien haciéndole ver a otros los errores. Carece de empatía, asertividad y de habilidades sociales auténticas, es adulador y diplomático cuando le conviene.

Se autocontrola hasta rechazar, ignorar y negar lo que siente y desea; juzga y critica negativamente, etiqueta las personas, (por un retardo cataloga a la persona de por vida como irresponsable), generaliza (por uno pagan todos), busca culpables antes que soluciones y castiga en vez de informarse y ser ecuánime, por eso tienen mal perfil de líder.

IMAGEN TOMADA DE GOOGLE
Ser perfeccionista no es saludable porque tiene dificultad para adaptarse a la realidad, sufre frustraciones continuas, se aísla de la familia y los amigos, no es fácil sostener una relación de pareja con ellos, se amarga y le amarga la vida a quienes conviven o laboran a su lado), muchos les huyen o destierran a los perfeccionistas.

El perfeccionismo acarrea trastorno obsesivo-compulsivo, depresión, ansiedad, trastornos del estado de ánimo, vergüenza, culpa y burn out cuando se combina con trabajolismo. Lastimosamente los perfeccionistas, como los adictos, se niegan a aceptar que están en un problema. Si detecta que coincide en más de tres de estos síntomas pida ayuda al psiquiatra y al psicólogo clínico, antes que los daños colaterales empeoren. 

CREENCIAS IRRACIONALES: CREENCIAS QUE DESTRUYEN TU FELICIDAD

CREENCIAS QUE DESTRUYEN TU FELICIDAD
Alba Lucia Castro, Psicologa, julio 14, 2017

La ciencia de la psicología ha concluido que el ser humano desde que es concebido percibe el mundo y va grabando a nivel subconsciente hechos repetitivos que le producen emociones subjetivas e ideas irracionales, que se convierten en paradigmas o creencias generadoras de modelos de comportamiento
En la vida se dan situaciones que evocan tales grabaciones subconscientes, que hacen que la persona reaccione o actúe de determinada manera, bajo sentimientos de culpabilidad, ira, ansiedad o depresión, quizás puede actuar de manera irracional, incoherente, agresiva, compulsiva, obsesiva o neurótica sin hallar explicación. 
Cuando varias personas de una comunidad, comparten esas ideas irracionales se refuerza la actitud negativa y se presentan actos colectivos violentos, incoherentes, neuróticos y hasta psicóticos. Algunas de esas creencias irracionales son:
El vivo vive del bobo, el mundo está hecho de buenos y malos, hay que estar en uno de los dos equipos. Pero los malos son los vivos, siempre ganan por lo menos la mejor parte, porque los buenos son los bobos. Con esto la delincuencia y corrupción se ha proliferado.
Los buenos son bobos, débiles, brutos, ignorantes, torpes, se les culpa de todo lo malo que sucede, les hacen bulling y matoneo, ejercen violencia sobre ellos para quitarlos del camino si su rectitud les estorba
Si no piensa o hace lo mismo que yo, entonces es mi “enemigo”.  Inflexiblemente no tolera ni respeta las diferencias culturales, necesidades, derechos y deberes, esto destruye parejas, amistades, polariza una comunidad y un país. 
Caras vemos corazones no sabemos. El que no es mi amigo, es mi enemigo y todo lo que hace el “enemigo”, es malo, malintencionado, no se lo merece y debe ser castigado.
Algunos creen que la gente es mala y ven enemigos en todas partes, creen que todo el mundo les hace daño, adoptan actitudes agresivas, más que defensivas y buscan adeptos para atacar al enemigo.
Nadie me gana porque yo soy más fuerte y poderoso, los derechos son mios, los otros tienen deberes para conmigo, y el fin justifica los medios, hace lo que sea para conseguir poder, dinero y el control de todo, siendo más violento que los otros. Se niegan a negociar, a conciliar.
Si te identificaste con estas creencias, debes saber que son irracionales, porque no todos son enemigos que buscan hacerte daño, solo piensan, actúan, sienten e interactúan de manera diferente, tienen estilos de vida distintos a los tuyos.
Quizás, tu desequilibrio en autoestima te hace sentir rabia y envidia cuando te comparas con otros que tú crees que son más felices, sin saber su intimidad, desconoces los  derechos de los demás, ignoras los límites de la libertad y autonomía de otros.

Es probable que tú hayas sufrido terriblemente violencia, abandono, rechazo y esto haya causado dolor e ira contra el mundo, pero tus creencias y actitudes irracionales generan más violencia y dolor en  ti y en otros….. Busca ayuda para hallar tu paz interior, para que vivas en bienestar y dejes a otros vivir su propia vida.  La paz empieza contigo mismo.

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