viernes, 9 de septiembre de 2016

DESEMPLEADO RECURRENTE:

¿SE LE TERMINA EL CONTRATO Y NO LO VUELVEN A LLAMAR?
Alba Lucia Castro, psicóloga, junio 2015

Hay personas que consiguen trabajo, pero cuando se le termina el contrato no los vuelven a llamar y no propiamente porque ya no hay más oportunidad. Simplemente, llaman a otro para reemplazarlo. Sepa que no basta abrir la puerta para entrar, sino saber comportarse para que al salir esta quede abierta para otra oportunidad. Analice cuál podría ser la causa para que sutilmente prescindan de sus servicios.

Muestra escasos conocimientos o muy especializados, pero sobre todo una actitud conformista, no se interesa por aprender nuevas cosas para hacer sugerencias, mejorar su método, organización y utilización de los recursos y equipos. O para innovar y adaptarse a los cambios. Quizás sabe pero no pone al servicio de la empresa todo lo que sabe.

Es de autoestima baja, tímido, reservado, con sentimientos de inferioridad e inadecuación, que frenan su espontaneidad para actuar y comunicarse de manera honesta, oportuna y adecuada. O autoestima sobrevalorada, que genera en Ud. actitudes de superioridad por lo que con sus sátiras, críticas y lecciones de sabiduría, humilla y ofende a los demás.

Quizás puede sentirse demasiado sobrado, no le gusta que lo manden y se molesta con el ejercicio del seguimiento, evaluación y control de sus jefes. Además, no pide opinión, ni ayuda, tampoco informa que es lo que hace, irrespetando de esta forma a sus jefes e interfiriendo en el trabajo en equipo y en el engranaje del sistema organizacional.

Si está en un cargo de jefe, es probable que su liderazgo no sea administrativo, objetivo y constructivo. Tal vez sea autoritario, pisotea la dignidad, la capacidad, conocimientos y experiencia de sus colaboradores,  los humilla y esclaviza ignorando que son personas, con sentimientos, sus propios problemas, deseos y necesidades. O quizás es tan blandengue que no ejerce autoridad.

Quizás es oportunista, vividor y vive de apariencias. Busca sacarle tajada a todo, primero están sus intereses que los de la empresa y los de las personas que trabajan con Ud. Se las da de excelente amigo de todos, pero manipula, amenaza, intriga, disocia, genera chismes y rumores, mientras aparenta ser el trabajador más avispado y eficiente.

Tal vez sea demasiado sensible e inestable emocionalmente, mezcla trabajo con problemas personales y familiares, puede sentirse paranoico, entrar en depresión, euforia y pelear sin razón,  por lo que su rendimiento laboral, el acato a la autoridad y las relaciones interpersonales dependen de su estado emocional, lo cual genera mal clima laboral y conflictos.

Finalmente, Ud. puede ser muy buena persona, equilibrado y amable, pero flojo para trabajar, se dedica a realizar lo que alcance a hacer durante la jornada, pausadamente, sin esfuerzo de modo que cada vez hace menos o con menos calidad y se relaja cuando el jefe no está.


En síntesis, hay que hacer algo más de lo que se espera de Ud. para darle valor agregado a sus servicios de modo que produzca deseo de tenerlo como jefe, compañero o colaborador.

¡¡NO ESPERE QUE SU PAREJA CAMBIE!!


Alba lucia castro, psicóloga, julio 2015

Hay relaciones tormentosas, compuestas por una persona sumisa, candorosa, de carácter débil, dependiente, con baja autoestima y otra dominante, agresiva, tirana, egoísta, inestable emocionalmente, manipuladora incluso infiel y desleal; conforman un juego destructor en el que se rotan los roles de víctima, victimario y salvador. 


La sumisa dependiente por lo general “ama demasiado”, es la típica persona que aunque sufre con la tiranía siempre satisface las exigencias del tirano, después de que recibe insultos y golpes,  perdona y pone la otra mejilla porque ama y cree que amar implica sufrir.

Los desplantes, humillaciones e infidelidades se aguantan con resignación,  porque el tirano algunas veces se porta amable, puede darle regalo, prometer que no volverá a hacerlo y que cambiará o en otros casos, amenaza con abandonar a la pareja sumisa y dependiente porque está harto(a) de tanto problema.

Con frecuencia la persona sumisa espera que algún día el tirano cambie. Espera que cuando nazcan los hijos, cuando mejoren las condiciones laborales, económicas o sociales, el tirano logre aterrizar y darse cuenta del daño que causa, pero casi nunca se cumplen los sueños de la persona sumisa.

Lo que sucede en algunos casos irremediables, es que la estructura de la personalidad marca la forma de comportarse, forman parte de esta estructura por un lado la forma innata de percibir los sucesos, vivir las emociones y reaccionar.

Por otro lado incluye los aprendizajes adquiridos a través de lo vivido desde el momento de la concepción porque tanto en la etapa embrionaria como fetal y la primera infancia, la mente del ser humano asume subjetivamente los sucesos, conformando los esquemas mentales primarios, que vienen siendo criterios inconscientes sobre los que el individuo se fundamenta para actuar.

Por tanto, un individuo no deseado, rechazado, abandonado afectivamente, maltratado y abusado sexualmente, guarda en su mente inconsciente  dolor psicológico, miedo, angustia, frustración e ira, y en consecuencia va desarrollando formas de actuar llenas de esos sentimientos negativos, mecanismos de defensa y agresividad.

Como esa forma de “ser” está en un marco mental tan profundo, el individuo quizás no recuerda los eventos dolorosos y no comprende qué le sucede o le parece que simplemente él es así y no le importa lo que otros le digan o piensen de él. Por tanto si no reconoce el problema, pues tampoco pensará ni deseará solucionarlo para no causar daño, quizás piense que el causante de los problemas es el otro miembro de la pareja.


Entonces, ¿para qué ilusionarse pensando que algún día cambiara?  Se recomienda buscar ayuda psicológica para equilibrarse psicológicamente y sanar heridas, antes de tomar decisiones de separarse o continuar la relación, pero tenga presente que el deber esencial de todo ser humano es cuidar su salud física y mental, así como la de sus hijos. 

EQUILIBRIO EN AMAR Y AMARSE

¿ES AMOR O PASION?
Alba Lucia Castro, Psicóloga, julio 2015

La autoestima es una actitud hacia uno mismo. Es sentirse bien consigo mismo, tener auto confianza, aceptarse como es, estar feliz por ser quien es. Es el sentimiento que se demuestra con hechos, actitudes y  es el resultado de la historia personal, pues resulta de un conjunto de vivencias, acciones, comportamientos que se van dando y experimentando a través de la existencia.

La autoestima sustenta y motiva la personalidad. La autoestima es la clave para comprendernos y comprender a los demás; es confianza y respeto por uno mismo e implica cuidado, responsabilidad y conocimiento de sí mismo y del mundo con el que se relaciona.

Es el proceso mediante el cual la persona, confronta sus acciones, sentimientos, capacidades, limitaciones y atributos comparándolos con los criterios y valores personales que ha interiorizado.

El amor a sí mismo, se desarrolla en la relación con otros, en un ciclo activo y dinámico de dar y recibir experiencias, sensaciones, emociones y criterios. Sucede a través de los procesos de socialización primaria con la familia y luego, en los procesos de socialización secundaria con la escuela y la comunidad.

Erik Fromm reflexiona: “Si es una virtud amar al prójimo como a uno mismo, debe serlo también que me ame a mí mismo, puesto que también yo soy un ser humano, ésto implica el amor y la comprensión de si mismo en equilibrio y justicia con el amor por el otro individuo.

Amarse a sí mismo no debe significar egocentrismo, egolatría ni egoísmo, pues la persona egoísta no siente placer en dar, sino únicamente en tomar. Considera el mundo exterior sólo desde el punto de vista de lo que puede obtener de él; carece de interés en las necesidades ajenas y de respeto por la dignidad e integridad de los demás, los juzga según su utilidad; el egoísta es básicamente incapaz de amar.

Tampoco puede amar solamente a los demás, pues la afirmación de la vida, felicidad, crecimiento y libertad propios, está arraigada en la propia capacidad para amarse a sí mismo, si no ha desarrollado autoconocimiento y autoestima, entonces  no sabe amarse y no puede amar a otros, por lo menos no lo hará de manera sana y equilibrada.

La Capacidad de amar y amarse, como acción de autoconocimiento, aceptación, valoración y acciones fundamentadas en la responsabilidad, respeto y cuidado amoroso, es lo que permite arraigar una relación de pareja y fundar una familia con más posibilidades de estabilidad, crecimiento personal y prosperidad familiar.

En conclusión, analice antes de decidirse a unir su vida a otra persona, si lo que los une es autoestima y amor, o simplemente pasión e ilusiones.  


Orientación vocacional: ¿CUÁL ES SU INCLINACIÓN LABORAL?


ALBA LUCIA CASTRO psicóloga. enero 2016

Según las el interés en las actividades y las ocupaciones, las habilidades y capacidades que se tienen, el psicólogo Jhon Holland, estableció 6 tipos de personas según la inclinación laboral.
Conviene saber cuál de estos tipos de persona tiene Ud. antes de elegir la carrera profesional y de postularse a un puesto de trabajo, porque en la selección de personal se analiza que tanto se acerca el candidato al perfil del cargo. Intente descubrir cuál es su tipo a continuación:
REALISTA o práctico,  le gustan las ocupaciones en las que utiliza herramientas y maquinas, al aire libre, prefiere trabajar con objetos más que con personas, tales como mecánica automotriz, topografía, carpintería, reparación e instalación de redes de sistemas o eléctricas, también les agrada la agricultura y la culinaria. Tiene capacidades mecánicas y atléticas. En general se caracteriza por ser autentico, sensato, práctico, ahorrativo, modesto, persistente.
INVESTIGADOR, le agradan ocupaciones donde puede trabajar solo, resolver problemas y hacer investigación, como biología, geología, química, antropología, análisis de laboratorio, inspección de productos y trabajo técnico en medicina. Prefiere trabajar con ideas. Tiene capacidades en matemáticas y ciencias, le agrada trabajar a solas y le gusta resolver problemas. Tiende a ser lógico, curioso, preciso, intelectual, cauto, independiente, callado y modesto
ARTISTICO, le gustan las artes, como composición, música, baile, canto, decoración de interiores, actuación, escritura. Tiene habilidades artísticas, disfruta la creación de trabajos originales y posee una buena imaginación. Le agrada trabajar más con ideas que con objetos. Se distingue por ser abierto, creativo, independiente, emotivo, impulsivo y original.
SOCIAL Prefieren ocupaciones como la enseñanza, terapia física, trabajo religioso, psicología y enfermería, pues prefiere trabajar junto a otros en asuntos de relaciones interpersonales y le gusta ayudar a resolver problemas. .En general le agrada más trabajar con personas que con objetos, casi siempre es servicial, comprensivo, responsable, cálido, cooperativo, convincente, amistoso, amable generoso y paciente.
EMPRENDEDOR: le gustan ocupaciones de negocios como trabajo ejecutivo empresarial, ventas, atender clientes, supervisar y gerenciar almacenes o empresas. Comúnmente tiene capacidades de liderazgo y para manejar público, le gusta influir en la gente. Tiende a ser extravertido, audaz, vigoroso, optimista, sociable, confiado y ambicioso.
CONVENCIONAL le gustan el análisis financiero, trabajo bancario, asesoría fiscal, contaduría, trabajo secretarial, de oficina, le gusta trabajar dentro de un edificio, Tiene capacidades administrativas y matemáticas, se puede decir que es práctico, cuidadoso, ahorrativo, eficiente, organizado y persistente.

Para muchos no es tan fácil definir por sí mismos sus tipos relevantes de personalidad laboral, pero la ciencia ha avanzado y hay psicólogos expertos en realizar diagnósticos y asesorarlos en la determinación de su vocación laboral. 

Relaciones de pareja perfectas o funcionales?

¿Relaciones perfectas o funcionales?

Alba Lucia Castro, psicóloga

Nada es perfecto, nada es ni nadie tiene la verdad absoluta, nadie es sabio. Todo en absoluto todo tiene un rango de cosas entre los dos polos opuestos, es decir tiene defectos y cualidades, pero defectos más difíciles de manejar y otros que se pueden manejar, cualidades que son productivas en algunas circunstancias más en otras sobran o estorban.

No es tan conveniente centrarse en el producto o resultado por sí mismo porque podría centrarse con exagerada intensidad en el hacer descuidando el proceso completo que garantiza cierto grado de eficiencia y eficacia posible.

ES conveniente dedicarle tiempo a la planeación de la tarea, así sea una fiesta de cumpleaños, un viaje de vacaciones, la elaboración de un producto o la prestación de un servicio, planear es prever no solo el resultado, sino cómo va a lograr el resultado, para lo cual tiene que tener una gran capacidad de apertura para escuchar, indagar, visión futura, cierta imaginación, flexibilidad, capacidad de adaptación y proactividad.

Las claves de una planeación funcional son: 1) tener la mayor cantidad de información sobre qué es lo que se quiere, por qué, para qué, para quién y las especificaciones deseadas en los resultados. 2) prever los costos y  asegurarse de que cuenta con los recursos (financieros, locativos, humanos, infraestructura, equipos, medios y forma de  comunicaciones y movilidad), contrastar los deseos del tipo de producto con los recursos para definir las especificaciones que puede cumplir y si conviene o no invertir costes, tiempo, esfuerzo para realizarlo o no.

Luego si se da un balance positivo, se planea el cómo, es decir las tareas, actividades, el flujo de los recursos y se coordina lo que hace cada persona, cómo, cuándo, dónde y en qué utilizarán los recursos, esto implica organización y coordinación de cargas y tiempos, para un trabajo en equipo, buscando los mínimos costos, en el mínimo tiempo y con resultados adecuados, funcionales, que conlleven a cumplir con las metas y especificaciones de lo que se quiere.

Ahora sí, se puede empezar a realizar tareas, pero ojo, es importante verificar, hacer seguimiento de cómo se está realizando, pues de nada sirve planear si no estamos vigilantes de que lo planeado se lleve a cabo, pero no ciegamente, es necesario verificar si cada paso va logrando los resultados parciales, las metas que llevarán a cumplir los requisitos y verificar el uso del tiempo y de los recursos.

Cuando no se hace seguimiento, control y evaluación, comparando lo planeado con lo que se hace, se corre el riesgo de darse cuenta de las fallas cuando es  irreversible e inmanejable la situación, cuando se han generado ya perdidas y desgaste.

Las personas nos diferenciamos de las plantas y otros seres vivos, por la capacidad de analizar, decidir, planear, ejecutar conscientemente, prever y solucionar los problemas. Los humanos tenemos el derecho y a su vez el deber de utilizar nuestros derechos, talentos, dotes y capacidades para buscar la satisfacción de las necesidades y lograr bienestar, personal, de familia y laborales.


El matrimonio con frecuencia fracasa porque viven en la misma casa, pero no hay una planeación conjunta de como convivir y lograr la satisfacción de necesidades, prosperidad y bienestar de todos los miembros de la familia. La frustración porque aunque se aman no parece posible lograr una "relación perfecta".  Si no unen sus vidas a través de una planeación conjunta y concertada, incluyendo el seguimiento y evaluación para hacer mejoras continuas, no hay unión. La unión da fuerza para afrontar los retos y permite que funcione la relación, la desunión la debilita la empuja al divorcio.

AUTORIDAD AMBIGUA: HIJOS REBELDES


ALBA LUCIA CASTRO, psicóloga, marzo 18 de 2016

Papá y mamá tienen su propia forma de ser, eso es cierto, pero cuando  en el manejo de la autoridad son opuestos los hijos se sienten a veces confundidos y terminan rebelándose,  siendo más conflictivos y difíciles de manejar y de educar.

Cuando un padre es demasiado autoritario, controlador y posesivo, mientras el otro es sumiso, indeciso y de carácter débil, los hijos sienten que no tienen una guía ecuánime ni apoyo estable, pues en casa todo se mueve según lo disponga el autoritario y el sumiso no es capaz de defenderlos, de equilibrar los asuntos en los que el autoritario se pasa de calidad siendo injusto.

Pero además, sucede un ciclo negativo con el trascurrir del tiempo, el sumiso al darse cuenta de las injusticias que sufren los hijos por la soberbia y terquedad del autoritario, por un lado, sigue siendo más sumiso para evitar problemas y por otro, procura ser más complaciente con los hijos, incluso a escondidas del autoritario.

Los hijos rechazan al autoritario porque no escucha, es desconsiderado, poco comprensivo e injusto en muchas de sus apreciaciones, juzgamientos y obviamente en los castigos. Pero también les duele y se llenan de ira al ver que el débil le falta carácter, que se comporta como un hijo más, que obedece al autoritario como borrego, en lugar de ocupar su lugar como jefe de hogar.

Desde el punto de vista del hijo, es muy triste tener un par de padres tan desequilibrados, cada uno en un extremo. Desde el punto de vista del autoritario, cada vez es más autoritario porque cree que el sumiso no sirve para nada, que es un alcahueta y está malcriando los hijos; mientras el débil piensa que el autoritario es un atarbán, insensible que toma decisiones absurdas, injustas y dolorosas para todos.


El conflicto del manejo de la autoridad empieza a generar problemas de relación de pareja, los hijos, entonces sienten que además de que sus padres no son capaces de manejarlos, tampoco son capaces de sostener un hogar estable, agradable, donde haya seguridad y verdadero amor, puede que acepten que los papás los amen, pero no pueden comprender el tipo de amor que les dan, eso les genera ansiedad, inseguridad y actitudes poco adaptativas.

La solución es que los padres tienen que prepararse para ser padres, no pueden seguir la escuela de todo lo que hicieron con ellos, pues el hogar y sus hijos son distintos, viven en épocas y culturas bien diferentes de cuando los padres eran niños o adolescentes.

Es necesario que se capaciten, que aprendan a ser asertivos, a manejar una unidad en la autoridad teniendo cuenta el desarrollo evolutivo de los hijos, si son hombre, mujer o de la tercera opción; reconocer que son diferentes y que merecen un trato diferente.

Las normas de convivencia, los valores y las cualidades no cambian, pero sí cambia la forma de enseñarlos y de vivenciarlos en casa, Lo primero es el ejemplo: el respeto por las diferencias, la comprensión, comunicación, capacidad de negociar y concertar y la responsabilidad de padre y madre entre muchas otras, es la base para que los hijos sepan a qué atenerse, es que primero hay  que dar y enseñar para luego poder exigir.


No es fácil ser papá y mamá, solo hay que bajarse al nivel de los hijos, entrar en su mundo, capacitarse, leer, consultar y no castigar sino reflexionar, comprender y orientar. Es amar con dulzura pero también con firmeza en los criterios y valores, para lograr los objetivos educativos que se proponen. 

CONVIVENCIA Y COMUNICACIÓN FAMILIAR

¿TIENES HOGAR O VIVES EN HOSTAL?
ALBA LUCIA CASTRO, PSICOLOGA

La relación de pareja tiene como medio de subsistencia la comunicación honesta, serena, objetiva y bien asertiva. Para fortalecerla  y prosperar, es conveniente que la relación sea sólida, es decir que se logre una unidad en los objetivos de la convivencia y las formas de lograrlos, para que todos los miembros de la pareja caminen en la misma dirección sin perder su identidad y autonomía propia.

La estructura de la familia, se compone de dos pilares que son hombre y mujer, más los hijos, hijastros, abuelos o familiares que conviven bajo el mismo techo. Muchos de los problemas familiares suceden porque no se dicen las cosas sinceramente y de manera que no ofenda ni genere conflicto, pero también el otro 80% del origen es porque se habla pero no se escucha y no se logran acuerdos.

La época aquella en que uno de los jefes de la familia hablaba y todos obedecían, paso hace mucho rato al baúl de los recuerdos, pues las circunstancias económicas, políticas, sociales, laborales y culturales eran otras, que tenían sus ventajas pero también sus desventajas.

Hoy la mujer relación hombre mujer y la familia, se fundamentan en los derechos humanos, de infancia y adolescencia y los derechos constitucionales. Además, la situación económica y formas de sostenerse son más urbanas que rurales y hace mucho tiempo la mujer bien sea por economía o por el derecho a evolucionar como persona autónoma, trabaja y pasa menos tiempo en la casa.

Las circunstancias actuales requieren esfuerzos y organización de la familia estableciendo acuerdos en un reglamento de convivencia, para que el Hogar sea Dulce hogar y no un hostil e impersonal hostal.

La soledad esa sensación de no tener a quien contarle cosas importantes, a quien escuchar, con quien compartir aparentes pendejadas cotidianas como preguntarle a otro: “oye como se me ve esta camisa con este pantalón”, es lo que poco a poco va haciendo que la gente se encierre y se aísle afectivamente.

Actualmente la virtualidad aparentemente “subsana” la soledad, pero saben qué? No es cierto!! El ser humano, entre más joven más necesita compañía, pero también el adulto y ni qué decir del adulto mayor.


ES que la falta de intercambio de la energía vital y calidez producen sensación de vacío, aburrimiento  y depresión, ésta produce inestabilidad emocional, enfermedades psicosomáticas y trastornos mentales, incluso conduce al suicidio.

Todo ser humano por naturaleza necesita sentir oportunamente miradas, abrazos y toques de cariño; palabras acompañadas de un abrazo; llorar juntos de la risa por bobadas, jugar y hacerse bromas espontáneas e incluso es sanadora una acalorada  discusión o protesta inmediata por algo que molesta, pues verifica que es importante para otros y puede sentir amor y apoyo en la energía que trasmiten mutuamente, en los gestos, posturas corporales y actitudes que la virtualidad no deja percibir.


Qué quieres construir para ti y para tu familia: ¿un Hogar dulce hogar o un hostil y frio hostal? Para construir hogar, hay que limitar la virtualidad, dando espacio a la presencia activa y a la comunicación asertiva.